miércoles, 23 de octubre de 2013

Courtains with flowers

Si. Me estiro en la cama a la hora de dormir, como todo el mundo. Y si, ya lo sé, todo el mundo duerme con una almohada. Pero es que yo no tengo una almohada normal y corriente. Me he dado cuenta después de meses, bueno tal vez años y todo, que se trata de la butxaca de Doraemon, del bolso de Mary Poppins, de la ventana de Peter Pann. Si, verás, cuando quiero algo mágico, irreal, sobrenatural, solo tengo que buscar en la almohada. De hecho ni si quiera tengo que buscar, tan solo tengo que reposar la cabeza allí un rato, et voilá! Bueno alomejor piensas que mi almohada es como la tuya, entiendo que lo pienses, y no quiero romperte la ilusión, pero no. Es que a mi a veces me da miedo la almohada, estoy segura que a Mary también le daba respeto meter la mano en el bolso, dios sabe qué cosas debía llevar ahí dentro que le podían arrancar una mano, cómo las aspas del casquet volador!! Enfin, déjame que descanse un poco y otro día te explico mejor lo de la ventana a la que me asomo cada noche.
Dulces sueños.

viernes, 23 de agosto de 2013

Fin del mundo.



 No estoy muy segura sobre el desencadenante de todas las catástrofes que tienen lugar en mis inconscientes alucinaciones, casi delirios, nocturnas. No leo, ni miro, ni escucho libros, películas o historias relacionadas con el apocalipsis, de ahí mi perplejidad ante tanta insistencia. Bueno, la pasada noche la cosa resultó ser que un grupo de amigos me niega darme comida ante el inminente fin, me escapo en un brote de neurosis puro, salgo corriendo y veo que un avión que vuela muy bajo se dirige a una montaña que hace de límite de la ciudad. Al parecer el piloto no vio la montaña hasta que la tenía a dos metros, por lo que para sobrevolarla tuvo que ponerse en vertical, lo que resultó en el vuelque de la máquina sobre la ciudad. A escala creo que el avión era igual de grande que la ciudad, por lo que media ciudad quedó bajo este. Yo corrí la suerte de quedarme justo bajo la cabina, que al hacer esa forma cónica me salvó del aplastamiento. Aturdida por todo lo que había pasado en tan poco rato, veo bajar a la piloto con algo bajo el brazo. Salía sin ningún rasguño y con aparente felicidad (o eso intuyo por mi encrespamiento). Mientras ella caminaba de manera solemne yo, un tanto alterada, la seguía y le decía "es que no tienes vergüenza o qué?", acusándola de todo lo sucedido. Ella, me enseña lo que lleva bajo el brazo y no es nada más que un espejo. Lo entendí todo. Al ver tu propio reflejo mientras acusas, te conviertes en el acusado y, por culpabilidad, asumes la acusación. Pero yo, que soy muy lista (en los sueños únicamente), me dispuse a decir a todo el mundo al que ella se acercaba: "NO MIRES EL ESPEJO! ES UNA TRAMPA". Y ahí se quedó la cosa, sin saber qué pasa con esa mujer, el espejo, mi grupo de amigos ni la ciudad. Soy la salvación personificada. Me merezco un premio Nobel. 

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Whisper to me, my tragic end
but don't give me your savior

martes, 16 de abril de 2013

El síndrome del nido vacío y la bipolaridad de Lesley Gore





Leí por internet y vi en un documental que la gente que tiene de manera regular y continua sueños desagradables y destructivos, es gente que tiene una probabilidad, digamos que alta, de padecer depresiones en un futuro. De hecho, según decían son "pacientes" a los que se les considera "soñador clínicamente deprimido". Y entonces yo me dije un, "ahí va!", y si ya me molesta eso de vivir por las noches una vida paralela destructiva a lo The Road (sí, porque además cuando me despierto me duele la cabeza, eso si no me despierto llorando hundida en el episodio dramático que ha tocado esa noche, o si no estoy tan enfadada con el sueño que me acabo enfadando con la gente de verdad, sin que tengan culpa ninguna.), el hecho de verme en un futuro emo no me gustó para nada. Así que pensé que antes de ir a dormir todo debía ser "sunshine, lollypops" y nada de ver programas de cocina porque usan unos cuchillos muy grandes y aceite muy caliente y, en fin,  no quiero volver a matar a nadie así (sí, qué pasa, he asesinado en mis sueños). El caso es que hace ya como tres días que duermo del tirón, me despierto cuando toca y ya no hay drama por las noches. Estoy descansada y igual es verdad que no tengo dolor de cabeza, pero, no se, es como que mi subconsciente me está engañando; lo mismo se ha ido al INEM y me ha mandado a freír espárragos. El caso es que siento como que no soy tan interesante sin esos delirios nocturnos, así no llegaré a escribir ningún libro de autoayuda sota título "Cómo superar tus pesadillas y hacerte BFF de Freddy Krueger". Para qué queremos vivir la vida en paz y armonía constante con lo aburrido que puede llegar a ser eso. Yo necesito mi buena dosis de dopamina, para lo bueno y para lo malo. A fin de cuentas, sería absurdo que fuesen unos científicos que no conozco de nada quienes decidiesen el nivel de felicidad, miedo, o drama que debo tener en mi vida