Leí por internet y vi en un documental que la gente que tiene de manera regular y continua sueños desagradables y destructivos, es gente que tiene una probabilidad, digamos que alta, de padecer depresiones en un futuro. De hecho, según decían son "pacientes" a los que se les considera "soñador clínicamente deprimido". Y entonces yo me dije un, "ahí va!", y si ya me molesta eso de vivir por las noches una vida paralela destructiva a lo The Road (sí, porque además cuando me despierto me duele la cabeza, eso si no me despierto llorando hundida en el episodio dramático que ha tocado esa noche, o si no estoy tan enfadada con el sueño que me acabo enfadando con la gente de verdad, sin que tengan culpa ninguna.), el hecho de verme en un futuro emo no me gustó para nada. Así que pensé que antes de ir a dormir todo debía ser "sunshine, lollypops" y nada de ver programas de cocina porque usan unos cuchillos muy grandes y aceite muy caliente y, en fin, no quiero volver a matar a nadie así (sí, qué pasa, he asesinado en mis sueños). El caso es que hace ya como tres días que duermo del tirón, me despierto cuando toca y ya no hay drama por las noches. Estoy descansada y igual es verdad que no tengo dolor de cabeza, pero, no se, es como que mi subconsciente me está engañando; lo mismo se ha ido al INEM y me ha mandado a freír espárragos. El caso es que siento como que no soy tan interesante sin esos delirios nocturnos, así no llegaré a escribir ningún libro de autoayuda sota título "Cómo superar tus pesadillas y hacerte BFF de Freddy Krueger". Para qué queremos vivir la vida en paz y armonía constante con lo aburrido que puede llegar a ser eso. Yo necesito mi buena dosis de dopamina, para lo bueno y para lo malo. A fin de cuentas, sería absurdo que fuesen unos científicos que no conozco de nada quienes decidiesen el nivel de felicidad, miedo, o drama que debo tener en mi vida.

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