Me encontraba mal, tal vez por aquella situación de zozobra por la que me veía, sin quererlo, envuelta. Tanto decir que las últimas generaciones no conocemos acontecimientos históricos que nos estigmaticen, que no valoramos la lucha porque no necesitamos luchar por nada (todo nos viene en bandeja y lo sabemos, por ello nos sentimos mal y hacemos ver que la situación en la que vivimos es realmente precaria, convirtiéndonos en lo que los medios etiquetan como “jóvenes antisistemas” y además, yo añadiría, snobs. ), decía que no nos tenemos que remangar la camisa, pero ahí si que tuve que hacerlo, no solo tenía la camisa remangada sino que era totalmente consciente de que aquello, acababa de dejar una huella en el corto transcurso de mi existencia por la tierra. De repente, algo pasó; aquella algarada se dispersaba como en el primer golpe de una partida de billar, sin motivo más que fricción e inercia la gente corría hacia el sur, al este o al oeste; nadie se paraba a mirar atrás. Yo recuerdo que corrí hacia la derecha del tanque (aquel tanque gris, o crudo) y, aunque mientras me acercaba a aquel sitio vacilaba sobre la garantía de aquel refugio, entré, movida a hacerlo sobretodo por la descomposición que estaba teniendo lugar en mi estómago. Toda aquella turbación y desasosiego eran demasiado difíciles de digerir para mi abdomen. Yo, que, en cierta manera, siempre me he sentido una combatiente de causas perdidas, yo, que siempre mostré – aunque sólo para mis adentros – pero que siempre mostré ese valor y arrojo como si fuese una ...
domingo, 31 de octubre de 2010
jueves, 28 de octubre de 2010
Cuatro Perros Blancos (I)
Todo empezaba en una gran plaza, se veía una catedral, o una iglesia (un edificio de culto religioso romano cristiano) y en la fachada de tal lugar había una gran pancarta desplegada con una imagen y unas letras. Aunque no descifré que ponía (creo que tampoco puse atención en ello) advertí que se trataba de la fotografía (o estampa) de un hombre con la cara (pintada?) blanca. Al mismo tiempo en que pensé en la película O'Brother y la alusión a los judíos que las caras embadurnadas de blanco hacían a los judíos perseguidos, me vi gritando, desgarrándome las cuerdas vocales mientras decía: “sí, mucho Lorca, pero cuatro perros blancos de los vuestros lo mataron”. Se trataba de Federico. En el momento en que dije eso caí en la cuenta (recordé) de que me encontraba en una manifestación masiva en contra de la visita del Papa Ratzinger. Me dolía la garganta de tanto chillido gastado (de la misma manera que ahora me duele, ayer noche también chillé demasiado, aunque no a causa del Papa si no más bien del concierto, las cervezas o simplemente de la euforia inexplicable que últimamente parece caracterizarme) y lo siguiente que recuerdo es a mi caminando entre un barullo de gente, todos gritando, con caras de enfado y los respectivos ceños fruncidos, todos gritando – como decía – ante aquel edificio de culto religioso y, de repente, unos tanques enormes de color crudo (o gris claro, no sabría matizar ahora, y tampoco sé si entonces) estaban estacionados, ocupando la gran plaza situada en frente del edificio del que colgaba la susodicha pancarta. Lo que pasó entre ese momento (recuerdo) y el siguiente no logro evocarlo. Solo sé que yo daba por supuesto que uno de mis hermanos se encontraba en algún lugar en medio de aquella revolucionaria marabunta atea...
http://www.youtube.com/watch?v=oO4C21lNip4&list=QL&feature=BF (es inevitable que ponga lo que voy a poner a continuación) i still love you chris <3 <3 <3
sábado, 23 de octubre de 2010
anáfora pasajera
El día que sepa qué te ha hecho el mundo
será el día que empiece a entenderte
el día que sepa porqué me incluyes en ese mundo
será el día que sepa tratarte
el día que veas que tu creaste parte de mi mundo
será el día que quieras tratarme
el día que sepas que la vida son dos días
será el día que tu enfado
no dure un solo instante
el resto de días seguirás como hoy
terco, y sin hablarme
El día que sepa qué te ha hecho el mundo...
ese día hace esperarse
y entre anáfora y anáfora,
hago tiempo hasta que el tren pase
<3
jueves, 14 de octubre de 2010
Bever las cosas cuando no hay nada
No sé que tiene pero lo tiene, y por eso me conforta, y al volver a escucharlo me reconforta. Suena simple, puede parecer vacío, tan vacío como algo que se llenó demasiado;algo que yo, en lugar de ver su ausencia, veo lo que allí un día hubo. Veo el vaso encima de la mesa y no me preocupa si está medio lleno o medio vacío, me preocupo de si lo que hay dentro me gusta y para saberlo, solo me queda una cosa, beberlo. Y si me gusta y se acaba, puesto que estoy en un bar, pido otro. Puesto que no estás en un bar, te vistes (puesto que no estás vestido) y vas a la tienda, coges el más barato (puesto que no tienes un duro) y vuelves a tu casa a llenar el vaso y volver a beberlo, puesto que te ha gustado. Y yo no estaba hablando de bebida, estaba hablando de música, de 1900, y no sé que pasa que irremediablemente todos los temas me llevan a la bebida. Me dejo llevar por el tópico y no me gusta (de este vaso no bebería, no tocaría esa trompeta, y ni hablar de los acordes, que seguro necesitaría una cejilla y yo las únicas cejillas que sé dominar son las que tengo encima de los ojillos). Pero vuelvo al tema de lo simplón, que está infravalorado, y lo simple es bonito precisamente porque ahora todo se quiere sobrecargar, estamos en lo moderno y lo moderno es barroco, en tanto que se adorna todo. Prefiero tener una estantería vacía que lleva de libros que no me gustan, prefiero hablar con alguien con quien no comparta afinidades que con alguien que me diga - "el último no tiene nada que ver con los primeros, está vacío" - (como mi alma, pienso yo, como tu mente, pienso yo, como mi vaso) "Me voy a por otra birra" - contestaré.
Elucubrar un discurso que nunca se va a producir puede parecer una tontería; a mi me entretiene.
http://www.youtube.com/watch?v=uE4Od4yeLZ0
sábado, 9 de octubre de 2010
El Spleen de París
Embriagaros
Hay que estar siempre ebrio. Todo consiste en eso: es el único problema. Para no sentir la carga horrible del Tiempo, que quiebra vuestros hombros y os curva hacia la tierra, tenéis que embriagaros sin tregua.
Pero ¿de qué? De vino, de poesía o de virtud, de lo que gustéis.
Pero embriagaos.
Y si alguna vez, en las escalinatas de un palacio, en la hierba verde de una cuneta, en la soledad sombría de vuestra habitación, os despertáis, con la embriaguez disminuida ya o desaparecida, preguntad al viento, a la ola, a la estrella, al pájaro, al reloj, a todo lo que huye, a todo lo que gime, a todo lo que rueda, a todo lo que canta, a todo lo que habla, preguntadle qué hora es; y el viento, la ola, la estrella, el pájaro, el reloj, os responderán: «¡Es hora de embriagarse! Para no ser esclavos martirizados del Tiempo, ¡embriagaros sin cesar!. De vino, de poesía o de virtud; como gustéis.
¿No es magnífico? un pequeño gran poema en prosa de un tal Baudelaire...algún día tal vez me anime a hablar del "poema en prosa", todavía no oso (de osar, de osadía, no de panda, en ese lugar habría dicho "todavía no pando").
viernes, 1 de octubre de 2010
No t'ha passat mai de tenir un dia en que estàs cansat d'èsser tú? Sí, que les persones evolucionem al llarg de la nostra vida, o això ens diuen. Jo crec que creiem que evolucionem però realment no evolucionem , simplement descubrim o vivim l'ebullició d'uns trets que encara s'estàven cuinant, i quan ja estàn cuinats el que fem és definir més aquests trets. Podríem pensar sobrer allò que estem cuinant, però a l'hora de la veritat, de que et serveix pensar? de res, no pots canviar el plat amb el pensament; només et pots castigar més sabent que podrís tenir enlloc d'allò que tens. Potser ara penses, oh, però clar que pots canviar si hi penses i t'ho proposes. I sí, ben cert és que si reflexionem sobre el nostre sobrepes ens adonarem que hem de parar de menjar xocolata. Però que ens possin la xocolata, el tabac, l'alcohol, la vida...que ens ho possin per davant, i ja veurem on va a parar tot aquest racionalisme estructurat. Estic parlant de les nostres personalitats, de la manera que tenim de fer i desfer les coses. Que vols que et digui però ho trobo injust;
no em sebla bé que, qui sigui que ens va donar el privilegi de la raó, ens va permetre adonar-nos dels nostres errors, o les mancances de la nostra personalitat, però en canvi no ens doti de les solucions...
| and so the birds fly |
Tots tenim moltes personalitats; jo no sóc la mateixa en el rol de filla, que en el d'alumne, que en el d'amiga, amant, el que sigui; tots tenim tantes personalitats com rols executem. D'acord, però, i si veus que hi ha alguna d'aquestes personalitats que no és la correcta, o que no és tan correcta o pura com hauria de ser, però no la pots evitar..no la pots canviar? i aquí volia anar a parar... aixó de que la gent canvia...és mentida
no podem perque, al cap i a la fi, el que defineix la nostra personalitat més real és la nostra actitud envers situacions dominades per certs sentiments o estímuls extrems, i contra això és algo amb que no es pot lluitar. Tenim la batalla perduda.
but if we are wise
we know that there's always tomorrow...
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