martes, 24 de enero de 2012

Declaración



Mírame sin mirarte al espejo y dime lo que no quieres oír, aquello que te niegas a saber, los secretos gritados otrora. Mírame sin los ojos encharcados, con valor, sin mentiras, sin rencor. Mírame y háblame y dime algo que no sea una verdad inventada. De imaginación desbordante, con un miedo abrumador, y una cobardía que ha acabado por engrandecer mi semejanza. Mi espejo es más grande ahora, y ahora que te ves tan fácilmente, ahora ya no quieres mirarme. Ahora que no quieres mirarme, hago de este espejo mi nuevo estandarte. No es necesario ser un espejo para tener semblante. En pie, y con paso firme, si tu rostro se acerca, yo me voy a otra parte. 


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